sábado, 19 de octubre de 2013

ESTAMPA 2013

Hacia tres o puede que cuatro años que no iba a Estampa, desde la última edición en la que era una feria de grabado en retroceso, cuestionada por su singularidad. En mi recuerdo cada edición se parecía, y desde que la Feria dejó su ubicación anterior al palacio de cristal, los recintos siempre eran demasiado grandes para el nº de expositores. El recinto actual, Matadero, me ha parecido un acierto:


El recinto es muy grande, con una arquitectura de ladrillo digna de verse



Y aquí la entrada a la parte expositiva de galerías


Para entrar en faena, un enlace a la web de Estampa

Lo primero que hay que decir es que, tal como me advirtieron y como la propia organización publicita, Estampa ha cambiado. Pero a mi, más que los cambios conceptuales, me ha sorprendido el tamaño: Estampa se ha encogido mucho. La crisis sin duda, pero no solo la crisis.

Los cambios de la organización en el enfoque se vienen produciendo desde hace años, aunque en los dos últimos  se hayan concretado en una dilución casi total de la identidad de Estampa. Recordemos que  en sus orígenes fue una Feria de grabado, donde, aparte de galerías, había instituciones, proveedores y exposiciones asociadas al evento. El carácter especializado de la Feria, que tomaba como referencia un sector productivo (donde hay espacio para productores, distribuidores y proveedores) supongo que tuvo desde un principio una cierta oposición por su especificidad, y poco a poco se han impuesto sus detractores.

 Un repaso:

Lo primero que cayó en Estampa fueron los proveedores, porque Estampa tenía Stands de fabricantes de tórculos, papel y tintas. También había tiendas especializadas más generales, con herramientas, matrices, papeles y catálogos completos de todos sus productos. Para mi, como productor, un placer y una oportunidad para conocer y comparar...   Pero ¿En que feria de Arte importante se ha visto algo así? Creo que a una pregunta de este tipo debemos los primeros cambios de Estampa. Y  probablemente así se prescindió  de esta óptica sectorial donde el asistente a la feria puede ser el productor. Seguidamente se prescindieron de todas las instituciones locales, porque en Estampa se podían ver una gran cantidad de municipios locales que tenían en sus escuelas de Arte talleres de grabado. Debía parecer muy provinciano. Así que fuera. Bien, quizá exista otra razón para que no estén, pero a mi me dio esa impresión.

Paralelamente se fue ampliando la definición de los contenidos. De grabado a Arte múltiple, primero potenciando la fotografía y el vídeo, para más tarde acoger cualquier posibilidad de múltiples, hasta llegar a la curiosa pirueta del estado actual, donde las galerías ya pueden llevar Obra única: podéis ver la sección DRAWNING UP ESTAMPA, que en los pasillos de la feria se tradujo en la presencia en las galerías expositoras de dibujos. Y algunos de estos dibujos fué de lo que más me gustó de esta edición.

Impresionante dibujo de Ruth Morán, en la Galería Ángeles Baños



  Calidad de contenidos aparte -porque con  esto lo que planteo no es la calidad del contenido-de esta manera podríamos dar como finiquitada la singularidad inicial de Estampa.

Esta ampliación continua de posibilidades no se ha reflejado en una pareja ampliación de expositores. La crisis, si, pero no solo la crisis. Cierto que hay Galerías que participaron durante muchas ediciones que han desaparecido. La sevillana galería Nuevoarte por ejemplo cerró el año pasado. Y  habrá otras que no han de poder pagar un Stand. Pero también pienso que en esta merma de participantes hay otra razón:  Si una galería de obra gráfica ve como Estampa ya es una feria de arte contemporáneo como cualquier otra, entonces ¿Por qué ir a esta feria y no a otra? Así que Estampa, en mi opinión, ha prescindido de las galerías que durante años apostaron por este evento al desechar su peculiaridad principal.  Esto se podría extrapolar al público. Si la feria tuvo alguna vez un público concreto, amante del grabado, este público ahora puede seguir visitando Estampa, si, pero como acudiría a cualquier otra feria... Cierto que ahora pueden acudir otros "públicos" distintos, pero, echando atrás la mirada, tanto cambio no ha supuesto ni más ni menos que antes, solo otra cosa, y más pequeña. Entonces ¿Por qué cambiar? ¿Quizá porque en España ya no hay ese público o ese coleccionismo especialmente interesado en la gráfica? ¿Quizá nunca lo hubo o no fue capaz de soportar las exceptativas de crecimiento que se ponen en todas las ferias de Arte? Recordemos este interesante dato: si quitamos el turismo, el público del arte en España es a la vez, y casi por entero, aquel que trabaja en el sector de la cultura. Es decir, el publico del arte apenas existe fuera del propio arte. Forzando un poco el dato, quizá el público del grabado es especialmente escaso, a pesar del uso que el grabado ha tenido en la decoración o el coleccionismo por su precio siempre más asequible que sus hermanos auráticos.


Serigrafía del inconfundible Keith Haring de 7000 €, no ilustra lo que quiero decir

Sobre la necesidad de una feria de grabado, o un evento similar en España, señalemos la reciente creación de Fig. Bilbao, justo hace dos años, el mismo intervalo en el que Estampa ha dejado de ser Estampa; señalemos también la pujanza de eventos como Arts Libris, que en su definición de contenidos incluye (y se refleja destacadamente en cada edición) las "Ediciones de Arte".  Puede que Fig. Bilbao se pudiese entender como una alternativa, un intento al menos, al hueco que ha dejado Estampa.

Pasemos a los contenidos de este año... Y hay que resaltar, para empezar, que después de lo dicho el grabado sigue siendo un argumento importante de Estampa. En un vistazo rápido pude comprobar como "Los viejos guerreros" siguen presentes. Stands como el de la Galería Eude, El taller de José Rincón, Taller del Prado, taller 2/69, Photosay Gallery, la Sala Gaspar, Obra gráfica original, Obra recent o Galleri MDA  centraban el grueso de sus propuestas en el grabado. También en las instituciones presentes, como Goya Fuendetodos, con sus últimos nuevos disparates o la Casa Velázquez con sus becados.

Los pasillos de Estampa, el primer día a primera hora donde se pueden ver...  Estampas!!



Hay artistas que han estado especialmente presentes. Este año Jaume Plensa ha sido el artista invitado, motivo por el que había una exposición  de 3 esculturas suyas. Impresionantes.








Y motivo por el que se podían ver entre los expositores ejemplos de sus incursiones en la obra gráfica.











Muy presente también Fernando Bellver y sus trabajos de apropiación Pop del grabado Japones, con sus collages y sus grandes formatos iluminados.


De su serie sobre los Ukiyo-e  Shunga


Bellver es un buen ejemplo de apropiacionismo Pop habitual en el Arte contemporáneo, que basa su efectividad en el comentario irónico de la historia del Arte, con diversa fortuna. Había otros ejemplos en la feria de esta tendencia:








La caja brillo en una de sus múltiples mutaciones


Otro tipo de comentario centrado en el metalenguaje que la historia del arte produce y reproduce en los artistas es el de la última serie de Joan Fontcuberta Deletrix, donde se señalan -entre otras cosas-  las semejanzas estéticas entre el informalismo y la censura a libros científicos o filosóficos acaecida en el pasado:


Fotografías de libros censurados

De Fontcuberta también un ejemplo de uso de Software libre en el Arte Contemporaneo, sus imágenes de imágenes:





En definitiva, y para resumir, Estampa me pareció cambiada, pero no tanto. Como siempre encontré en su visita obras que me gustaron, pero ha sido la visita en si lo que más me ha hecho pensar; y también como siempre encontré fuera de Estampa inspiración.  Así que para terminar os dejo un símbolo de Madrid con una intervención que dice mucho del momento político y económico actual.





Será la crisis, si, pero no solo eso.

sábado, 5 de octubre de 2013

Exposiciones de Gráfica en Barcelona (4)

La temporada expositiva en lo que respecta a la gráfica en Barcelona empieza fuerte.

En la Galería Eude tenemos una retrospectiva del pintor Joan Hernández Pijuan.  El subtítulo de la exposición es "Obra gráfica 1966 - 2005", que son las fechas de las que parte el primer trabajo expuesto y la muerte del autor.
Una pequeña retrospectiva, algo más de 40 estampas, que por su interés y características merecería una segunda parte;  Porque lo primero que hay que decir sobre estos trabajos es que el concepto de obra hay que situarlo en la serie y no en la pieza. Pijuan realizaba variaciones y narrativas que se apoyan en las series. Cierto que podemos disfrutar de cada pieza por separado, son, como piezas, independientes, pero toda su efectividad estética, e incluso de significados, se manifiesta en cada serie completa. Ejemplo de ello son sus flores azules, que nos han recordado vivamente al último y sintético Matisse:















Otro ejemplo de Secuenciación lo hallamos en sus casas terreras:



Lo interesante de esta exposición es que la podemos ver como una síntesis del modo de pensar el Arte de Pijuan, y pensar de qué manera se genera la abstracción en su obra. En la serie de los años 70 tenemos unos árboles en los que la mirada del artista pasa de centrarse en la descripción del arbol, podríamos decir, del objeto, a centrarse en el lenguaje que posibilita esa descripción.











 A mi esta serie me ha recordado a la antigua función del dibujo como herramienta de análisis y descripción del mundo, salvo que la mirada de Pijuan se dirige paulatinamente hacia el propio lenguaje, hacia las propias anotaciones y el sentido conceptual que tienen. Del Arbol pasamos a las cotas, la cuadrícula y la propia trama como elementos que se abstraen de su función original, para pasar a tener otra función  más reflexiva sobre el propio lenguaje artistico y la necesidad humana de construir sentido apoyandose en la vista como sentido inicial, para a partir de ella y de la actividad gráfica crear ideogramas. En cierto sentido una gran parte de la obra de Pijuan se apoya en ideogramas populares, en un arte Pop. Un arte Pop, por otro lado, muy alejado del Arte Pop Norteamericano del Siglo XX; Sus cenefas de flores, sus celosias y sus sencillas abstracciones  geométricas están mucho más cerca del arte popular mediterraneo que de otras tradiciones iconográficas. Para comprobarlo basta con salir de la Galería Eude y entrar en la recientemente abierta galería de Arquelogia de justo al lado ( Galería J.Bagot Arqueología-Ancient Art) y comparar las series más abstractas de Pijuan y sus grafias de puntos y lineas con los motivos abstractos de una cerámica griega.








En la Galeria 3 punts tenemos otra exposición de un artista norteamericano que si guarda cierta relación con el arte Pop norteamericano, pero en su reinterpretación más crítica.  Se trata de Shepard Fairey, más conocido por su nombre de grafitero Obey .  Lo que tiene en común con el Pop es la apropiación de imágenes iconográficamnete populares. A diferencia del Pop, a diferencia de -digamos- Warholl, Obey no trata de aprovechar la falsa Aura de la que hablaba Benjamin en relación a las celebrities del cine para hacerse a su vez famoso, sino que usa un icono popular al que añade un mensaje subersivo.


Usando a Nixon, esta pegatina la vi en Manhattan en el 2011


 Aquí radica lo polémico de su actividad. Puede parecer que en un principio su práctica se centra en la crítica política, pero su éxito y todo el mercadeo montado alrededor de sus imágenes -desde camisetas a obra gráfica e incluso ejemplares únicos (algo así como cuadros)- recuerdan más a las estrategias de las grandes empresas de ropa para hacerse con los consumidores reticentes a las marcas. Así, si reducimos la crítica política a un nicho de mercado, abrá que proporcionar mercancias para los consumidores de este nicho con arreglo a sus exceptativas. Y así Obey se convierte y convierte su actividad en una marca:

.



Marca que se apropia de la propaganda y el cartelismo político de mediados del siglo XX para usar su retorica heroica y su lenguaje gráfico y centrarlo en una marca, la marca Obey. Recordemos que Obey significa, literalmente, obedece. El resultado de estas contradiciones conceptuales y este depurado lenguaje gráfico es de un gran atractivo, y, como digo, una buena muestra se puede disfrutar en la galería 3 Punts. En su mayoría Serigrafías de altisimas ediciones.  Por si no podeis ir, aquí teneis un enlace a la mayoría de las obras expuestas. Os pongo, para terminar con este artista, uno de sus trabajos presentes en la muestra que me ha gustado particularmente por su referencia al cartelismo de propaganda política de las segunda guerra mundial:






Continuamos en  la Galería Joan Gaspart, donde podemos ver una exposición de arte gráfico de la obra de Antoni Tapies. Como ya dije en una entrada anterior, a las actuales retrospectivas sobre Tapies le faltaba una exposición centrada en la obra gráfica. La Galería Joan Gaspart nos ofrece un conjunto de grabados de Tapies, de los que destacan muy claramente el conjunto de Xilografías de gran formato situados en la planta baja, trabajos que se pueden relacionar muy claramente con pinturas expuestas en el Mnac, pinturas de formatos y recursos técnicos parecidos. 


Un pie de más de 2 metros de largo.


Observemos, en este libro, sus característicos números


Mirar...

Viendo estas Xilografías, e imaginando las matrices, se me ocurre una pregunta ¿Es posible que Tapies, una vez acabada la edición, usase las matrices para pintarlas y convertirlas en obras únicas? La relación entre las palabras y los numeros invertidos en la pintura de Tapies y su obra gráfica es una conexión que salta a la vista, y que se deriva de la necesidad de dibujar en la matriz siempre al revés de como queremos que quede la imagen una vez estampada. Pero ¿Hasta donde llegó el artista en este sentido?


Seguimos nuestro periplo en el Showroom de la Polígrafa, en la calle Balmes.  Allí encontraremos un conjunto de obras de la artista Japonesa Leiko Ikemura. En la primera sala su obra gráfica y en la segunda dibujos,  podríamos pensar dibujos preparatorios. A grabado Líquido, quizá por deformación profesional, le gustó mucho más la obra gráfica, paisajes que parecen continuar y reinterpretar la visión de la naturaleza propias del paisajismo tradicional Japones, a la vez que recogen un sutil expresionismo,en ocasiones antropoformizado.





Paisajes y ensoñaciones



Todas estas exposiciones están muy cerca unas de otras, en el centro expositivo de las galerías de Barcelona. Así que, para acabar, una recomendación en la periferia, conceptualmente en la más lejana lejania. En el parque natural del Garraf  hay, aparte de unos entornos naturales fantásticos, un centro experimental de las Artes: La masia de Vallgrassa. Situada en el fondo de un pequeño valle en el que no hay ninguna otra construcción, este centro tiene la peculiaridad de tener un taller de grabado. Es por ello que en su variada programación, que tiene incluso una itinerario artístico por los alrededores del centro, la gráfica nunca falta.


Vista desde arriba de la carretera



En la parte de los tres arcos está el taller de grabado

El tórculo, igual que el mío pero más cuidado

El centro tiene 2 salas dedicadas a exposiciones, una biblioteca, un espacio para el arte sonoro y el taller de grabado. Os guiará en la visita Arturo Blasco. Ahora mismo exponen, en el espacio interdisciplinario, Ferran Castellnou y Montse Forns. Grabado Líquido  se ha fijado en los Monotipos de Forns, que desde una estética diferente están también -como los  de Ikemura- centrados en la Naturaleza, si bien en este caso se trata de una Naturaleza en primer plano:





La Naturaleza según la mirada de Forns

Arturo informó a grabado Liquido que la inauguración de las exposiciones, así como la presentación al unísono de los productos de una cava del Garraf, tendrán lugar el próximo Domingo 24 de Noviembre. Sin duda una buena excusa para visitar el Parque del Garraf.
Y para acabar, para los que hayais llegado hasta el final, un video del mismisimo Arturo BLasco Quartet: