miércoles, 14 de noviembre de 2012

Aura Líquida (1)

Uno de los textos fundamentales que -dentro de la teoría del Arte- habrían de  tocar la fibra de un grabador interesado en el Arte contemporaneo y su relación con la gráfica es sin duda "La obra de Arte en la época  de su reproductibilidad técnica"  de Walter Benjamin. Desde hace unos días estoy releyendo este ensayo en la cuidada -y creo que magnifica- edición  de Abada editores, en su colección Obras, libro 1º volumen 2. No es que Benjamin escriba sobre la gráfica, pero si escribe sobre las consecuencias que tiene para el arte el hecho de que a partir del siglo XX existan formas masivas de reproducción de la imágen. La gráfica artística ha tratado de acotar, por medio de unas convenciones de las que ya hemos hablado aquí, su propia producción y alejarla incluso de la noción de reproducción a pesar de que en la gráfica la multiplicidad es fundamental casi siempre. Estas convenciones son la Edición limitada y numerada y el concepto de original múltiple. Asi que, si bien Benjamin no se refiere diréctamente a la gráfica (aunque si menciona en el primer capítulo de su ensayo la Xilografía, la Calcografía y la Litografía), un artista que trabaje en el arte multiple puede leer con provecho su ensayo.

Benjamin es uno de esos filósofos cuya suerte ha sido trascender a la historia por la importancia de uno de sus textos y por algunas circunstancias terribles de su biografía, como fué su lucha antifascista y su suicidio en Portbou en 1940. En lo que se refiere a destacar por un único libro no es un caso aislado. Algo parecido pasa con Lyotard y su "Condición Postmoderna"  o con Baudrillard y su "Cultura y Simulacro". Ambos filósofos escribieron más libros, que dentro del mundo filosófico explica su importancia como grandes pensadores, pero eso no quita que fuera de esos ensayos de éxito el resto de su obra solo sea conocida sobre todo por otros filósofos.

Pero ¿Por qué es importante este escrito para el arte contemporaneo y para la gráfica en particular?  Porque en él se examina y explica el concepto de Aura ligado a la obra de arte y lo que pasa con esta "Aura artística" a partir de la irrupción en el siglo XX de tecnologías que permiten una reproducción masiva de la obra de arte. Estas tecnologías, que a su vez devienen en Arte, son la fotografía y el Cine.



Para entrar en materia habría que explicar qué es concretamente el Aura:  El Aura es la cualidad que desprenden las obras de Arte derivada del hecho de que son únicas, originales y auténticas. Se trata pues de algo que percibimos en su contemplación. Benjamin define con estas palabras lo que es la autenticidad de las obras de arte:

    "Hasta a la más perfecta reproducción le falta algo: el aquí y el ahora de la obra de arte, su existencia siempre irrepetible en el lugar mismo en el que se encuentra." (1)

"El aquí y el ahora del original del que se trate constituye el concepto de lo que es su autenticidad."(2)

Al poder reproducir una obra de arte lo que pasa es que separamos su imágen de su aquí y su ahora (Su aquí y su ahora incluyen su significado, su contexto tanto físico com histórico) y lo sustituimos por un aquí y un ahora distinto, el del espectador. En este cambio se produce según Benjamin una merma, notamos que esa autenticidad se ha devaluado, jústamente eso que falta es el Aura:

"Lo que aquí falla se puede resumir en el concepto de aura, diciendo en consecuencia: en la época de la reproductibilidad técnica, lo que queda dañado de la obra de arte, eso mismo es su aura" (3)

"... la técnica de la reproducción, según puede formularse en general, desgaja al tiempo lo reproducido respecto al ámbito de la tradición. Al multiplicar la reproducción, sustituye su ocurrencia irrepetible por una masiva. Y al permitir a la reproducción el encontrarse con el espectador en la situación en la que este se encuentra, actualiza lo reproducido" (4)

 Mas adelante Benjamin da una definición de lo que es el aura en el caso de los objetos naturales, que  opone al aura de los objetos históricos(com es el Arte):

"En efecto, definimos esta última como la aparición irrepetible de una lejanía por cercana que esta pueda hallarse" (5)

Benjamin desarrolla su argumentación con una intención política, que es definir de qué manera la pérdida del aura artística puede influir de manera positiva en un proceso revolucionario de liberación del proletariado, o bien servir al fascismo y a la opresión. Esto hay que tenerlo presente porque el concepto de aura se ha desligado mucho de la óptica política que se planteó Benjamin. Más bien la degradación aurática ha servido como argumento para aquellos que piensan que el arte ha dejado de tener sentido como vehiculo de conocimiento, y lo han pensado en terminos de un fetichismo básicamente burgués, el del valor de la mercancia de lujo.
Así mismo Benjamin desarrolla su argumentación relacionando el aura con el valor que tuvo el arte hasta el Renacimiento, un valor de Culto.En este valor de culto hallamos el origen del aura y su significado, que se fundamenta en la Irrepetibilidad y da lugar a su autenticidad:

"Dicho en otras palabras: el valor único de de la obra de arte "auténtica" tiene su fundamentación en el ritual en cuyo seno tuvo su valor de uso originario" (6)

Cuando llegamos al siglo XX, con la aparición de la fotografía y el cine como artes, este valor de culto desaparece porque todas estas distinciones resultan imposibles. Ya no hay originales ni copias, y la autenticidad parece imposible de distinguir. El arte ya no puede fundamentarse en el ritual -ni derivar su valor de la experiencia aurática, ni siquiera si ésta es una experiencia secularizada en conceptos estéticos como el de la Belleza- y ha de fundamentarse en la política.

Creo que esto es suficiente para empezar con Benjamin, porque a partir de aquí podríamos hacernos varias preguntas sobre El aura en la actualidad, teniendo en cuenta que ya han pasado casi 80 años desde la publicación de la primera edición de "La obra de Arte en la época de su reproductibilidad técnica".

La irrupción de Internet y los medios de reproducción digitales, aún más masivos, nos situan en una  época quizá distinta a la de Benjamin, en una época de Hiperreproductibilidad técnica. En este contexto podría ser que lo que queda del aura desaparezca. Esta al menos es la esperanza de los partidarios de los tiempos Postauráticos...
¿Será realmente así? ¿Hemos llegado por fín al inicio de un cambio de paradigma, a una época nueva donde el aura desaparecerá por completo?
 Y si no ha desaparecido: ¿Cómo es que perdura y de que estrategias se vale? ¿Cuales son las condiciones contextuales en las que el aura sigue siendo posible?

  Parece claro que el aura, la experiencia aurática y el arte aurático siguen existiendo, cuando la hiperdifusión de reproducciones artísticas tendrían que haber fulminado a estas alturas cualquier vestigio del aura. Todas las obras de arte - o al menos las más reproducidas- no tendrían que despertar ningún interés en la contemplación de los originales, nadie tendría que preocuparse por verlas de verdad, y acudir a su aquí y su ahora, ya que, a través de las reproducciones, ya acuden ellas a nuestro aquí y nuestro ahora. Sin embargo los museos se han convertido cad vez más en templos de peregrinaje donde el valor de culto no parece dejar de crecer. Para ciertos museos y ciertas exposiciones hay que pedir dia y hora, para ciertas obras uno ya puede visitar un museo y no perder tiempo, e ir diréctamente a su encuentro (en el Louvre hay un camino directo para todos aquellos visitantes que quieran ir a contemplar solo La Gioconda).



Además la distinción entre original y reproducción, aunque muy degradada, se sigue usando. Se diría que el prestigio de lo auténtico e irrepetible no deja de crecer precisamente en oposición a lo que no lo es, es decir, lo que es falso y repetible.

Pero aunque pensemos que ahora mismo perdura un arte aurático no se puede negar la existencia de un arte Postaurático, incluso un arte Postaurático consciente de su condición y que sigue reclamando un fundamento y un uso políticos.



(1) Benjamin, Walter.Obras, libro 1/vol.2. La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica Abada editores.Madrid 2008. Pag. 53.
(2) Ed. cit. Pag. 53.
(3)Ed. cit. Pag. 55.
(4) Ed. cit. Pag. 55.
(5) Ed. cit. Pag. 56.
(6) Ed. cit. Pag. 58.